jueves, 8 de noviembre de 2012

Él está divorciado. (Y llegó a mí con su ex, sus criaturas y otros zombis)


Publico ÉL ESTÁ DIVORCIADO en versión electrónica. A principios de verano me puse a buscar en la red y encontré este comentario de una lectora (a quien se lo prestaron porque ya no estaba en el mercado); ¡cómo no iba a animarme a lanzarlo de nuevo!:

«La idea principal de “Él está divorciado” es la que os contaba al principio: que es evidente que un hombre divorciado (y también una mujer, pero no en la misma proporción) arrastra unos traumas muy definidos, que muchos se precipitan al establecer una segunda relación y que muchas segundas parejas se rompen porque los problemas de los divorciados y la manera de afrontarlos de las segundas esposas no constituyen precisamente la situación ideal para afrontar una relación. Y para mostrar esos problemas estructurales la autora recurre a ejemplos concretos, teóricamente sacados de la vida real.

»Lo que realmente me ha gustado de este libro es que no pretende dar soluciones fáciles, como sí hacen muchos libros de autoayuda. Al contrario, la autora avisa claramente de que no hay una solución fácil y va poniendo ejemplos de cómo ella, en casos similares, se equivocó una y otra vez, y eso es bastante alentador porque, al reconocerte a ti misma en sus palabras te das cuenta de que, en el fondo, no lo estás haciendo tan mal. Y ya sé que eso parece que es recurrir a aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos", pero no es más que constatar que la situación que tú ves complicada realmente lo es, no te lo estás imaginando. Yo tengo sólo 29 años, cuando conocí a mi marido tenía 24 recién cumplidos y en mi entorno habitual, entre mis amigos y mis compañeros de trabajo de mi misma edad, muy pocos estaban emparejados de manera estable y aún menos eran padres, así que encontrar a alguien que hubiera pasado de la noche a la mañana de vivir con sus padres a vivir con una pareja recién divorciada y a convivir, ni que fuera a tiempo parcial, con hijos de otra relación era casi imposible, y este libro me hubiera podido ayudar si yo no hubiera sido tan estrecha de miras como para desecharlo de buenas a primeras.

»No es que se trate de un libro de lectura necesaria, pero es un libro ameno, sencillo y fácil de leer, que no sólo consigue resultar informativo sino que además hace que te identifiques con las situaciones que cuenta (no con todas pero sí con muchas) y que te veas de pronto sonriendo ante algo que también te ha pasado a ti. Incluso para personas que no viven este tipo de situación puede resultar interesante, ya que mucha gente conoce a alguien que vive con un divorciado y nunca está de más saber a qué atenerse o, simplemente, hay quien es curioso por naturaleza y le gusta conocer otras situaciones.»


Este es el enlace directo a la tienda Amazon:

http://www.amazon.es/dp/B00A3DH64C

lunes, 22 de octubre de 2012


Mis últimos libros:

SEX CONFIDENTIAL. Los secretos de la felicidad sexual (Oceano Ambar)

SEGUNDAS ESPOSAS. Guía para las que se enamoran de un hombre separado (Oceano Ambar)

SEDÚCEME OTRA VEZ. Claves para renovar la pasión en la pareja (Zenith)

INTELIGENCIA SEXUAL (Plataforma)


Y...

El libro al que corresponde esta cubierta: CHICAS MALAS. CUANDO LAS INFIELES SON ELLAS, que puedes encontrar en versión electrónica en el portal de Amazon a 1,92 euros. Aquí tienes el enlace:

http://www.amazon.es/Chicas-malas-Cuando-infieles-ebook/dp/B009TSXF7O/

sábado, 3 de septiembre de 2011

Ya está vestidito de gala para salir a la calle.... Próximamente:


miércoles, 20 de octubre de 2010

Un libro para las “Segundas Esposas”


Hay un amplísimo colectivo de hombres y mujeres que en lugar de aprender de sus propios fracasos, de los tropezones y errores que cometen, se empeñan en el vicio estéril de proyectar la culpa en los demás.
Si tú tienes la fortuna de encontrarte con un hombre apartado de estos elementos, con alguien que, como dijo Woody Allen en cierta ocasión, tiene la habilidad de seguir intentándolo después de cada fracaso sentimental, éste libro ha sido escrito para ti.
Sé que una relación que tiene un divorcio como punto de partida ha de enfrentarse a problemas específicos, a unas criaturas que fantasean con que sus padres vuelvan a estar juntos, a una ex que se deja arrastrar por la rabia, a los miedos, a las inseguridades, al síndrome de Rebeca y los fantasmas del pasado, a los conflictos económicos... Pero también sé que un hombre que haya asumido su parte de responsabilidad en la ruptura, sin que le ahogue el sentimiento de culpabilidad, y que se esfuerce por tomar nota de la experiencia en un nuevo intento, puede ser la mejor elección en el dificilísimo panorama sentimental con el que topamos en estos tiempos.
Segundas esposas es una guía para mujeres enamoradas que desean ser la pareja, compañera y amante de ese hombre divorciado, pero nunca su salvadora.
La obra ha sido publicada por la editorial Oceano Ambar.
Y si prefieres un ebook sobre los segundos matrimonios dirigido, también, a la mujer actual del hombre separado, puedes encontrar ÉL ESTÁ DIVORCIADO en edición digital (de venta en Amazon)

viernes, 3 de septiembre de 2010

Encárgala en tu librería habitual

"La culpa de que esté escribiendo estas páginas la tiene la ex de mi novio. Bueno, ella y mi terapeuta, quien sugirió que le contara mi vida al papel, ya que era incapaz de explicársela en la consulta. Y es que, a pesar de que mientras escribo se me caen lágrimas del tamaño de unas albóndigas, soy de las que piensan que eso de deprimirse es una indecencia para los que vivimos en un país que se permite el lujo de tener psicólogos.
Además, yo siempre he sido una persona fuerte ante mis problemas y demasiado blanda con los demás, la muleta en la que otros se apoyan. La que escucha y no necesita desahogos. Para colmo, encarno a ese tipo de mujer que otras desearían ser: la que vive de la profesión que ha elegido y comparte hipoteca con su pareja. Por eso, cuando el médico dijo “depresión”, creí que hablaba de otra, y ahora, un par de meses después de mi hundimiento, sigo sin entender cómo he caído en una crisis emocional de estas dimensiones". (Puedes leer la continuación del primer capítulo en el post de 2008).

Dos años después de su publicación, aún puedes encargar Como la seda en tu librería habitual.

martes, 23 de marzo de 2010

Busco segundas mujeres

Continúo desentrañando los entresijos de las relaciones que se forman a partir de un divorcio, casos como el que vive Gloria, la protagonista de la novela Como la seda.
Me gustaría que te pusieras en contacto conmigo (para eso tienes la dirección de correo electrónico que figura en el margen derecho de este blog) si te sientes mínimamente identificada con la mujer del siguiente fragmento de una de mis primeras obras:

"Ha pasado la tarde depilándose, exfoliándose, hidratándose y peleándose con los radicales libres. Mientras mantiene una dura batalla con el cepillo y el secador y se prueba todos los trapos que guarda en el armario, en la cocina se echa a perder el plato que preparaba por primera vez con la receta que le ha pasado una amiga. Ante la catástrofe, decide gastarse un dineral en la única empresa de cattering decente que puede atender su pedido con rapidez a esas horas del sábado. Y ¿para qué? Pues para que él llegue con aspecto tristón, cuando no completamente irritado, maldiciendo a su ex por la última puñalada que le ha asestado. Mientras cenan él habla, habla y habla del infierno que fue su vida conyugal durante cinco años y ella se pregunta: “¿No se ha dado cuenta de que me he teñido de rubia platino?”

Llega el postre. Ella, en un último intento de acaparar su atención, se desabrocha otro botón de la camisa hasta que asoma el verde, a lo Irma la dulce, de su recién adquirido conjunto de lencería. En su mente se dibuja una escena en la que él, tras despejar con violencia la mesa, imita a Jack Nicolson en El cartero siempre llama dos veces. Es inútil, le toca el turno a la ex suegra: “¡Ahora va diciendo por ahí que su hija se separó de mí porque yo le pegaba! ¿Puedes creerlo?”

En fin, seguramente aquel sábado hubiera sido más placentero si hubiera encargado una pizza y se hubiera comido al pizzero. ¡Y, desde luego, más económico!"

viernes, 13 de noviembre de 2009

Fe de erratas

Hace unos cinco años, una revista femenina me encargó un reportaje en el que mujeres jóvenes de diferentes ámbitos explicaran los motivos por los que, según ellas, era necesario continuar con la lucha feminista en el siglo XXI. Por aquellas cosas del recorte de texto para que cupiese en el espacio asignado al artículo, se cometió un error de edición y ‘desapareció’ el nombre de una de las citadas. Esa mujer era la concejala Núria Parlón, que acaba de ser elegida alcaldesa por el grupo municipal de Santa Coloma de Gramenet.
Quiero aprovechar la ocasión y el espacio de libertad que me he reservado en el mundo bloguero para enmendar aquel error.
Sé que es ingenuo esperar que las cosas vayan como la seda en una tarea tan difícil como la que se le encomienda y que ella misma se ha propuesto: “recuperar la dignidad” de una ciudad en la que se han abierto grandes y profundas heridas a golpe de escavadoras. Quizás tenga que echar mano del arte de la esgrima, al que es aficionada. Pero ponerse en ese camino ya es todo un logro y un acto de valentía. Así que ¡ánimo!
Y, ahora, el extracto de aquel artículo tal y como debió ser publicado:

¿Es largo el trecho que nos separa de una sociedad sin discriminaciones? Núria Parlón, doctora en Ciencias Políticas y concejala en el ayuntamiento de su ciudad, cree que aún tenemos trabajo: “Virginia Wolf, en su obra Una habitación propia, demostró hábilmente que una mujer para escribir buenas obras necesitaba independencia económica y personal. Este status era inusual entre sus coetáneas, y aún hoy, en el siglo XXI sigue siéndolo para muchas mujeres. Pensemos por ejemplo en la mitad de las españolas en edad activa que no disponen de un trabajo remunerado, es decir, siguen sin una habitación propia o, lo que vendría a ser lo mismo, siguen sin ese espacio en el que proyectarse individual y socialmente. La mayoría de mujeres de nuestra generación queremos formar parte de esta sociedad con la finalidad de transformarla y mejorarla desde diferentes ámbitos: el artístico, el académico, el económico, el político etc. Pensemos que en la política, un espacio por excelencia reservado a los hombres, el 28% de los miembros del Congreso son mujeres. Este es un porcentaje que, aún siendo pequeño, hubiese sido impensable hace 50 años cuando las mujeres necesitaban la firma del entonces llamado cabeza de familia para abrir una cuenta de ahorro. Por lo tanto creo que el tiempo transcurre a nuestro favor, ya que hemos conseguido formar parte del mismo en un sentido dinámico y transformador. Ahora bien, es necesario que en este recorrido no tengamos que renunciar a parte de nuestro equipaje para llegar a la meta. Somos mujeres y queremos estudiar, trabajar, crear, y en definitiva gozar de libertad. Debemos trabajar por un nuevo contrato social en el que hay que pactar y negociar hasta la letra pequeña y las cláusulas anexas. Creo que ninguna de nosotras quiere convertirse en una superwoman de ficción y/o en una neurótica estresada como a veces se nos define peyorativamente en algunos círculos masculinos. Simplemente queremos un reconocimiento social en términos de equidad. En definitiva una habitación propia no necesariamente con vistas al mar, ¡pero sí con luz!”